Con la firma de Alex Bregman, los Medias Rojas de Boston quieren que se encargue de la tercera base en la temporada de MLB que está por comenzar. Pero Rafael Devers, el titular de la posición, no está de acuerdo con el plan.
“Mi posición es la tercera base”, dijo Devers durante la semana. “Es lo que he jugado. No sé cuáles son sus planes. Tuvimos una conversación y dejé claro cuáles son mis deseos. Lo que pase a partir de aquí, no lo sé”.
El manager Alex Cora ha tratado de quitarle drama a la situación, pero no ha podido evitar el mal ambiente en el campamento de la pretemporada de Grandes Ligas de los patirrojos. Al final ha dejado claro que tomará la decisión “que sea mejor para el equipo”.
Es comprensible que la organización quiera mudar a Devers para protegerlo de más lesiones y mejorar la defensa del equipo. Pero el dominicano de 28 años de edad tiene razones válidas para negarse a cambiar de posición.
No tiene que ver con Bregman. La posibilidad de mover al quisqueyano a la primera base o el rol de bateador designado ya se había comentado antes de su contratación y la reacción de Devers fue la misma: “Soy un tercera base”.
Y es cierto. En los 955 partidos en los que ha aparecido en el campo durante su carrera de ocho años en MLB, Devers sólo ha disputado cuatro juegos en una posición distinta a la antesala: tiene registradas dos apariciones en el campocorto y otras dos en la segunda base.
Rafael Devers was adamant that 3B is his position. He said he would not DH or play 1B if asked. Wouldn’t rule out asking for a trade if they make Bregman the 3B, said he’s open to conversations moving forward but it sounds like he’s made up his mind.
— Boston Sports Gordo (@BOSSportsGordo) February 17, 2025
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Aunque ha sido líder en errores entre los antesalistas de la Liga Americana desde 2018, sus métricas defensivas no son terribles. No hay discusión sobre el hecho de que Bregman es mejor, pero ha hecho el trabajo y eso tiene un valor.
El dominicano ha recibido respaldo de la leyenda David Ortiz y también de algunos de sus compañeros, como Triston Casas por una razón: es la principal figura del equipo y merece respeto.
La organización lo valora y una muestra de ello es la extensión de contrato histórica que le dio en 2023, pero no se está manejando la situación de la mejor manera, a la altura de lo que merece un jugador con jerarquía de estrella.