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¿Cómo Ippei Mizuhara le robó $16 millones a Shohei Ohtani sin que el jugador se diera cuenta?

Mizuhara utilizó una estrategia hábil y casi de película para poder robar durante un largo tiempo un total de $16 millones de la cuenta bancaria de Ohtani sin que este último se percatara
Shohei Ohtani calificó a Ippei Mizuhara como un "mentiroso", tras conocerse el robo
Shohei Ohtani calificó a Ippei Mizuhara como un "mentiroso", tras conocerse el robo / JUNG YEON-JE/GettyImages
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Si el caso del robo de Ippei Mizuhara a Shohei Ohtani por $4.5 millones de dólares para realizar apuestas ilegales ya era un escándalo, ahora que la investigación del FBI reveló que el monto en realidad era de $16 millones, todo se vuelve aún más dramático. Y sin dudas el punto de desconcierto es cómo una persona puede sustraer tanto dinero de una cuenta bancaria sin que el titular se de cuenta.

La respuesta a esa pregunta la dieron las autoridades, que tras la averiguación concluyeron que el accionar del ex intérprete se basó en un principio en hacerse pasar por la estrella de la MLB cuando se comunicaba con los bancos, y así ampliar sus márgenes operativos y de transferencias.

A lo anterior se le suma el hecho de que el japonés cambió la configuración y alertas, para que justamente Ohtani no se enterara de todo lo que estaba sucediendo con su patrimonio. Esto fue posible ya que, de acuerdo a múltiples informes, el pelotero no maneja sus cuentas como jugador profesional desde que debutó en Japón, situación que se extendió a sus años en la mejor liga del mundo.

Con lo anterior, el traductor se enfrenta al cargo de fraude bancario, considerado "grave" por la ley estadounidense y que puede acarrear una pena de hasta 30 años de prisión, además del pago de una multa de $1 millón.

El FBI concluyó que Mizuhara realizó más de 19.000 apuestas en las que perdió alrededor de $40.7 millones. Sin embargo cuando eventualmente ganaba, esa cifra no era depositada en la cuenta del deportista, sino en la que manejaba el apostador, y así el ciclo continuaba llevándose a cabo en la clandestinidad.

La indagación que esclareció el hecho fue llevada a cabo por la división criminal del Servicio de Impuestos Internos, el Departamento de Seguridad Nacional y la oficina del fiscal federal del Distrito Central de California. Todos concluyeron en que Ohtani es una víctima del delito, y por eso quedó libre de cualquier cargo.