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¿Por qué se llama Super Bowl el juego por el título de la NFL?

El Super Bowl es popular internacionalmente y su atractivo nombre se remonta a Lamar Hunt, quien fue dueño de los Kansas City Chiefs, y se inspiró en sus hijos para crearlo

Los Kansas City Chiefs son los actuales campeones de la NFL
Los Kansas City Chiefs son los actuales campeones de la NFL / Christian Petersen/GettyImages
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El Super Bowl es un nombre que alcanzó reconocimiento internacional, por tratarse del juego de final de cada temporada de la NFL, esperada por millones de aficionados. Sin embargo, lo que muchos no saben es por qué se lo llamó de una manera tan particular.

El origen de esta denominación se remonta a Lamar Hunt, dueño de los Kansas City Chiefs (fallecido en 2006), quien en la década de 1960 tenía hijos pequeños, los cuales jugaban con una pelota popular en aquel momento, llamada Superball. Pensando sobre esto decidió hacer algunas modificaciones y elegir Super Bowl, porque "bowl" era la palabra con la que se nombraba a los partidos importantes de fútbol americano que se hacían en esa época en las universidades.

Rápidamente el evento se comenzó a volver más importante y desde el punto de vista del marketing, posee un nombre cautivante, según coinciden los expertos. Los números que analizan el impacto que tiene sirven para saber lo que significa para los estadounidenses el encuentro entre los mejores equipos de la temporada.

De acuerdo a lo que informa Infobae, en el Super Bowl de 2022 se compraron 5.352.400 kilos de papas fritas, 1.814.300 kilos de pochoclo y 1.360.700 kilos de maníes, nueces y almendras. Además una cadena líder de pizzerías informó que vendió 1.200.000 unidades, es decir un 43% más de lo que se comercializa en un domingo cualquiera.

Otro dato curioso e inimaginable para el público es el brindado por la empresa de plomería Roto-Rooter, que explica que "la cantidad de agua que se va por los inodoros durante el medio tiempo de la final equivale a siete minutos de agua caída en las cataratas del Niágara". Resulta que las personas no se mueven de sus asientos durante el juego, y aprovechan el tiempo que tienen antes de que inicie el Halftime Show para ir al baño.

Lo anterior obligó a las compañías y a los gobiernos de los distintos estados a mejorar sus redes, debido a que en 1984 varias cañerías de Salt Lake City cedieron, debido a la presión que generó el hecho de que muchos, al mismo tiempo, pusieran en acción los sistemas de desagües.